Valencianos/as sin tregua

JOSÉ FERRÁNDIZ LOZANO [www.joseferrandiz.com]

27 abril 2002

No sé a qué espera Zaplana para apuntarse el tanto de una nueva estadística: la que reconoce a las ciudadanas y ciudadanos de la Comunidad Valenciana como los segundos españoles en actividad sexual, después de los catalanes. No pongo en duda de que, como en todas las buenas noticias que ocurren en la Comunidad en los últimos años, en este buen resultado ha influido también la política de la Generalitat. Las posibilidades que se presentan, además, no hay que descartarlas. Está claro que Terra Mítica y el Hemisféric atraen turismo, pero no digamos ya si se corre la voz sobre nuestro potencial, basándose en los números de la estadística nacional que ha difundido —como siempre— una marca de preservativos. Se trata de la misma investigación que pone al descubierto que el veintiséis por ciento de españoles y españolas necesitan un ascenso laboral urgente, pues no de otro modo puede entenderse que un porcentaje análogo se confiese en disposición de echar una canita al aire con su jefe o jefa.

El caso es que al Honorable Zaplana el único que le podría bajar los humos es el Honorable Pujol, que a lo que se ve tiene a la nación catalana muy metida en el trajín; para que luego digan que los catalanes escatiman. Pero no creo que haya que avergonzarse por ser segundos, ni creo que a los valencianos y valencianas de 35 a 44 años —que somos los que en general llevamos más ritmo, según la investigación— esto nos deba comer la moral. Como ciudadano de la Comunidad Valenciana situado en semejante intervalo de edad, no me importa anunciar que seguiremos haciendo lo que nos dejen para dar prestigio a la Comunidad. Lo que no sería de recibo es que alguien, al sentirse estadísticamente en desventaja, sacara a relucir aquella gracia de Disraeli de que hay tres clases de mentiras: las mentiras, las mentiras despreciables y las estadísticas.