Alvar y Machado

JOSÉ FERRÁNDIZ LOZANO [www.joseferrandiz.com]

18 agosto 2001

Cerca de la casa de hospedaje en la que vivió Antonio Machado en Segovia, ciudad en cuyo Instituto ejerció como catedrático de francés entre 1919 y 1931, se conserva una pequeña iglesia románica: la de San Quirce. Cancelada como parroquia, fue salvada de sus ruinas por quienes formaban parte de la Universidad Popular Segoviana, que la adquirieron por siete mil pesetas en 1927. Entre aquellos personajes que aspiraban a acercar la cultura a quienes carecían de medios estaba el poeta sevillano, propuesto ese mismo año por la mentada Universidad Popular para ingresar en la Real Academia Española, candidatura que, avalada después por los académicos Azorín, Ricardo León y Palacio Valdés, se impuso a la de Niceto Alcalá-Zamora. Machado, en cambio, no llegó a leer su discurso de ingreso ni a ocupar su sillón.

El fallecido Manuel Alvar es uno de esos filólogos y académicos ligados a Machado, de quien, entre otras contribuciones, introdujo y preparó la edición de "Poesías completas" publicada en la colección Austral. La única vez que le vi fue el 6 de abril de 2000 en Segovia, por la mañana. Alvar acudió a pronunciar la conferencia inaugural del Congreso internacional que durante tres días se centró en la figura de Machado. Convocado por ese otro machadiano que es José Montero Padilla, los ponentes y comunicadores invitados oíamos a Alvar, dispuestos a descargar después nuestras hallazgos. Desde el altar convertido en tribuna de la Iglesia de San Quirce el filólogo y académico recordó el discurso que el poeta tenía preparado y no llegó a leer en la Academia. No dudo, ahora, en calificar aquel momento de mágico, pues es posible que desde los años veinte no existiese un instante en el que Machado, la iglesia románica que fue sede de la Universidad Popular y la Real Academia volvieran a comparecer unidos. Y eso es lo que hizo posible Alvar durante una hora.