Un maestro de pueblo

Campo de Mirra y Granja de Rocamora recuerdan la labor docente de Joaquín Cartagena Aldeguer

JOSÉ FERRÁNDIZ LOZANO [www.joseferrandiz.com]

Diario INFORMACIÓN de Alicante,13 enero 2000

Nació en Granja de Rocamora, se crió en Guardamar y ejerció su profesión en Campo de Mirra y Callosa de Segura. Joaquín Cartagena Aldeguer (1896-1942) fue uno de esos maestros de pueblo que en los años veinte y treinta no se limitaban a impartir lecciones en las aulas. Niños y adultos fueron objeto de sus actividades, en una sociedad que andaba necesitada de lo que para él era un ideal: la "instrucción". Han tenido que pasar más de cincuenta años para que estos cuatro pueblos se vuelquen en reconocimientos.

No fue un teórico de la pedagogía, su única publicación fue un folleto de algo más de veinte páginas, que él mismo costeó, sobre el pueblo en el que vivió su primer destino. Publicado en 1925, lo tituló "Notas de Campo de Mirra", y tuvo –eso sí– fines educativos. Quería contarle a sus alumnos y a sus mayores su pasado y actualidad local.

Hoy la importancia de ese opúsculo es distinta. Sus contadas páginas proporcionan al lector actual una información sociológica nada desdeñable sobre la vida en un pueblo agrario de la España de los años veinte. Las relaciones sociales, los rigores de la tierra, la emigración, el analfabetismo, la influencia católica, la falta de medios sanitarios y escolares, la implantación de la Unión Patriótica, el partido auspiciado por el general Primo de Rivera. Todo está en las observaciones de aquel joven maestro.

Por si fuera poco, el maestro Cartagena convenció al alcalde para que solicitase el reconocimiento de un escudo de armas. Propuso un diseño, pero la Real Academia Española lo rechazó en un razonado informe por no atenerse a las normas heráldicas. No obstante, el informe tuvo una doble trascendencia: provocó la corrección del diseño y concluyó que la antigua Almizra del tratado firmado en el siglo XIII por Jaime I y el futuro Alfonso X el Sabio había estado situada en ese término municipal.

Joaquín Cartagena había nacido en Granja de Rocamora porque su padre era médico titular allí, pero su familia –como su novia y luego esposa María Blasco– era de Guardamar. En 1927 se trasladó a Callosa de Segura, donde permaneció hasta su muerte en 1942, víctima de una epidemia de tifus. En Callosa fue director del Grupo escolar y llevó a cabo varias iniciativas con los adultos: organizó conferencias del pediatra Pedro Herrero, formó grupos teatrales y fue amigo de otro maestro que ejercía en la cercana Redován: Rafael Pérez y Pérez, que pronto se convertiría en un leidísimo novelista rosa.

Durante 1999, su figura se está recuperando con la cadena de reconocimientos de los pueblos a los que estuvo vinculado. El Ayuntamiento de Campo de Mirra, que ya le había dedicado una calle, le nombró en marzo Hijo Adoptivo y tiene intención de ponerle su nombre a las escuelas. Granja de Rocamora ha inaugurado, este mismo mes de diciembre, una Casa de Cultura denominada "Joaquín Cartagena Aldeguer", mientras que en esa misma inauguración el alcalde de Callosa de Segura anunció que el Ayuntamiento que preside tiene previsto dedicarle una calle.


Foto: Joaquín Cartagena con sus alumnos de Callosa de Segura.